Shinrin-yoku: Un baño de bosque

No es solo por su belleza que el bosque deja huella en nuestros corazones, sino por algo más sutil: esa calidad del aire, esas emanaciones de los árboles, que renuevan y transforman admirablemente el espíritu cansado.
— Robert Louis Stevenson.

Nuestros compañeros de siempre, los animales

La tecnología ha cambiado nuestras vidas y, a veces, nos ha alejado de la naturaleza. Sin embargo, los animales, nuestros compañeros de siempre, siguen a nuestro lado y nos recuerdan lo esencial.

A menudo evoco en mi interior un tiempo en el que el cielo era más claro, los espacios no tenían límites y la vida transcurría con serenidad. En aquella simplicidad, la conexión con el entorno era profunda. Cada rincón del mundo natural hablaba, y la compañía de esos seres sintientes, como perros y gatos, me hacía ver la belleza de lo auténtico.

Ahora intento recuperar esa esencia. Salgo a la naturaleza para cargar energía, respirar hondo y volver a lo que de verdad importa. Y ellos, con su presencia pura y sincera, me enseñan cada día a reencontrar la armonía en un mundo que, a menudo, se deja llevar por la prisa.